Cuba. La singularidad del diseño

CDMX / 03 /01 / 2020

Exposición realizada por el Museo de Arte Moderno (MAM) de la Ciudad de México en colaboración con Design Week México, que este año tiene como país invitado de honor a Cuba en conmemoración los 500 años de La Habana. Dicha exposición muestra el papel que jugó el diseño y la arquitectura en la construcción de la identidad nacional cubana a partir de la revolución en 1959.

Las piezas de diseño gráfico que se encuentran en la exposición, desde mi punto de vista,  tienen dos líneas gráficas, la primera tiene un aire oficial con elementos gráficos muy sintéticos, plastas de colores, en los que predominan los nacionales, como son azules, blancos y rojos, saturados y brillantes, además de usar solo las palabras justas para comunicar ideas. La segunda línea, es más orgánica, con más variedad de colores y elementos de fantasía. Tiende a comunicar eventos culturales. Ambos estilos son un reflejo de la creación de la identidad cubana.

En cuanto a diseño industrial, también pude identificar dos líneas, una, que rescata la tradición, reflejada en técnicas y materiales, y la otra, que tiene influencias escandinavas y del Pop Art. En lo personal, me sentí mucho más atraída por la primera, ya que, el hecho de ser tradicional en varios aspectos, no le impide ser un objeto impecablemente diseñado y, de cierta forma, sofisticado que también sintetiza un estilo cubano.

CUBA_2

Algo que me pareció realmente interesante, es que los productos de diseño y proyectos arquitectónicos reflejan los ideales filosóficos de la Revolución Cubana, que buscaba una sociedad sin clases y el bienestar social. Ejemplos de ello son la elección de materiales locales, los proyectos dirigidos a la educación, los huertos urbanos para abastecer a las ciudades de alimentos frente a la escasez de combustibles derivada de la caída de la Unión Soviética o campañas de ahorro de petróleo, entre otros.

De todos los proyectos, el que más me gustó fue el de la escuela de arte explicado a través del documental Unfinished Spaces de Alysa Nahmias y Benjamín Murray. En él, se explica cómo el discurso de la revolución tomó varias direcciones e interpretaciones y le dio varios giros inesperados al proyecto arquitectónico. En un primer momento, el megaproyecto nace con una gran fuerza simbólica en un campo de golf que pertenecía a la alta burguesía. La idea era crear el mejor centro educativo de arte del mundo, conformado a su vez por cinco escuelas diseñadas por tres arquitectos: Ricardo Porro, Roberto Gottardi y Vittorio Garatti. Ya con un gran avance, el Ministerio de Construcción, decide detener la obra con el argumento de que había otras prioridades, y de cierta forma, viendo en la libertad de pensamiento y el desarrollo del arte posibles amenazas. Cuarenta años después se intenta reanudar, pero cerca su conclusión, debido a falta de fondos, hasta la fecha sigue inacabada.

CUBA_3

Además de la maqueta que había en el museo, en el documental pude apreciar muchas imágenes de la escuela, nunca imaginé que existiera algo similar, pudo haber sido un paraíso del arte y me dieron muchas ganas de visitarla. Pero, sobre todo, me hizo reflexionar acerca de la complejidad de los proyectos, cómo los contextos sociales, económicos e ideológicos son parte fundamental y muchas veces rebasan la parte creativa. Y, también, cómo la creatividad puede percibirse como un lujo innecesario e incluso como una amenaza para ciertas ideologías y discursos políticos, y por decisiones de individuos, eso puede cambiar de un momento a otro.

Deja un comentario

close-alt close collapse comment ellipsis expand gallery heart lock menu next pinned previous reply search share star